Descanso en el Santiago Bernabéu. El Real Madrid y el Bayern Múnich han puesto fin a los primeros 45 minutos de la eliminatoria de cuartos de final de la Champions League, que contará, como poco, con un total de 180. Hasta el momento, vencen los teutones por la mínima merced a un gol de Luis Díaz en el 40′, aunque el espectáculo ha estado asegurado durante todo el tiempo, con un Bayern que ha llevado la iniciativa y un Madrid, que sin estar del todo cómodo, ha contado con transiciones para adelantarse en el marcador. Han sido, en cambio, los bávaros los que han encontrado petróleo tras una pérdida de balón de los locales en el que Harry Kane tocó para Gnabry, filtrando un pase de oro para que el delantero definiera en un mano a mano a placer.
Fueron los alemanes los que empezaron asustando al Madrid, monopolizando la posesión del balón y contando con, al menos, un par de ocasiones. Una de ellas la sacó Álvaro Carreras en la línea de fondo, estando ya Andriy Lunin, ante un remate muy deficitario de Dayot Upamecano, mientras que, en otra, en un depiste de Thiago Pitarch, ante la presión del Bayern, fue el cancerbero ucraniano el encargado de desviar la pelota a saque de esquina. Por el Madrid, Kylian Mbappé, por dos veces -se quedó sin ángulo en ambas-, y otro disparo de Vinicius Junior fue lo más importante que tuvo Manuel Neuer en frente.

Justo cuando el Madrid empezaba a ser rápido y el Bayern se empezaba a partir cuando perdía el balón, el choque entró en una especie de letargo, pero fueron los germanos los que golpearon primero para ponerse con ventaja, aunque será el segundo periodo el que dicte sentencia en lo relativo a los primeros 90 minutos. La vuelta será en el Allianz Arena el próximo 15 de abril (21 horas), si bien para entonces los de Álvaro Arbeloa pueden aún viajar a Múnich con cierta comodidad. Como sostiene el refranero español, hasta el toro todo es rabo.
Con margen de mejora
El Real Madrid tiene aún por delante 45 minutos para mejorar su juego y en sensaciones y, de esta manera, ponérselo difícil al Bayern. El equipo cuenta con revulsivos en el banquillo y a buen seguro que las oportunidades, como en el primer tiempo, llegarán. Sólo falta mejorar la finalización de las jugadas y afinar la puntería, porque en Europa bien es sabido que es importantísimo saber golpear y hacerlo cuando estás en una buena dinámica durante un partido.