La temporada de Franco Mastantuono no puede ser peor. El argentino no consigue dar un paso al frente en su primera campaña en el Real Madrid y lo cierto es que son muchos los aficionados que piden que salga cedido en verano. Dentro del club también hay gente que lo piensa.
Álvaro Arbeloa le dio minutos en la segunda parte frente al RCD Mallorca. Apostó por él para generar peligro en la banda derecha, pero la realidad es que no consiguió generar peligro. La defensa del equipo balear lo tuvo bien controlado en todo momento.
Para más inri, Sánchez Martínez le sacó la cartulina amarilla en el tiempo de descuento por una falta que terminaría siendo la antesala al gol de Muriqui, que le terminaría dando el triunfo al cuadro local. Esta tarjeta supone la quinta y no podrá estar en la próxima jornada frente al Girona.
Lejos de mostrar el nivel que tuvo en Argentina
La realidad es que el ’30’ madridista está muy lejos de demostrar el nivel que ya mostró en Argentina y por el que Florentino Pérez dio el visto bueno a desembolsar 70 millones de euros por él. En el club mantienen que todavía es pronto para sacar conclusiones, pero sí que es cierto que hasta el momento no ha conseguido marcar diferencias. Más bien, todo lo contrario.
Tan solo tiene 18 años y cuenta con mucha carrera por delante, pero el hecho de jugar en la institución más exigente del mundo hace que el tiempo, indudablemente, corra en su contra. El madridismo le pide mucho más… y con razón.
En línea con el resto del equipo
En el caso de la derrota de esta tarde, la realidad es que el protagonista de esta noticia ha estado en consonancia con el resto del equipo. Jugó en el costado diestro y prácticamente no generó ventaja en ningún momento. Muy lejos de causar problema a la zaga que puso Demichelis, técnico del Mallorca.
Así pues, habrá que ver la manera en la que finaliza el propio Mastantuono esta temporada. Lo que está claro es que ha ido de más a menos. Empezó jugando con Xabi Alonso, pero a medida que ha ido avanzando la campaña su protagonismo ha bajado de manera destacada. Él debe de ser el primero que lo sepa.
Todavía tiene oportunidades para intentar enderezar el curso, pero las sensaciones, indudablemente, no son nada buenas. Las estadísticas hablan por sí solas y vienen a reflejar que el argentino, supuesta joya de River Plate, tiene que dar mucho más.