El club ha decidido sancionar disciplinariamente a Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni por su grave incidente durante el entrenamiento del jueves
El vestuario del Real Madrid es un polvorín. Con el paso de las horas las noticias generan mayor preocupación sobre las relaciones de los futbolistas del primer equipo. Es por ello que el club ha decidido sancionar a Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni con una multa de 500.000 euros.
El miércoles salió a la luz la información de que ambos habían tenido un encontronazo durante el entrenamiento. Los dos futbolistas tuvieron que ser separados para que la situación no fuese a mayores. Algunos medios hablaban de una situación tensa, pero común cuando hay balón de por medio, aunque fuentes cercanas al vestuario calificaron el enfrentamiento como «desagradable».
Durante el entrenamiento del jueves, ambos han llevado el conflicto a otro nivel, continuando con la tensión generada el día anterior. Según ha podido saber MadridistaReal, las fricciones han seguido durante toda la jornada. En el vestuario, el problema llevó a que ambos se zarandearan y Valverde tuvo que ser atendido en el hospital, tras golpearse en la cabaza con la mesa central del vestuario, teniendo que recibir puntos de sutura.
Una sanción con pocos precedentes
La situación ha llevado a intervenir incluso a Florentino Pérez. Según ha desvelado Fabrizio Romano, el club ha investigado todo lo sucedido y el presidente ha hablado con ambos jugadores tras el incidente, advirtiéndoles de que serán sancionados por su comportamiento. El Reglamento Interno del club contempla varias medidas dependiendo de la gravedad, que varían desde una suspensión de empleo y sueldo de entre tres y diez partidos, hasta un despido disciplinario.
Una consecución de noticias que no han hecho más que agravar el estado de crisis en el que se encuentra inmerso el club. Una situación caótica que está dando lugar a situaciones inéditas en un vestuario profesional y más aún en el Real Madrid.