Aurélien Tchouaméni vio tarjeta amarilla en el duelo que se disputó en el Santiago Bernabéu y, como estaba amonestado, no jugará en la vuelta en el Allianz Arena. Es una baja muy sensible que genera preocupación en el Real Madrid, porque el francés siempre logra dar equilibrio al equipo, recupera muchos balones y casi siempre es de los que más kilómetros recorre.
Ahora Arbeloa tiene un dilema, porque la solución natural sería colocar a Eduardo Camavinga en su lugar, pero el centrocampista francés lleva mucho tiempo lejos de su nivel y no es un futbolista tan posicional como Tchouaméni, por lo que existe el riesgo de que pierda la posición y haya desorden. Por eso mismo, una opción es colocar a Valverde de pivote o aventurarse a adelantar a Dean Huijsen.
Un jugador muy apto
Con sus 1,97 metros y su capacidad para sacar el balón jugado con ambas piernas y filtrar buenos pases a sus compañeros, Dean Huijsen podría tener un papel muy interesante en el centro del campo. Es algo que debería probar algún entrenador, porque tiene cualidades muy buenas para ocupar ese lugar. Además, no es mala en las anticipaciones y en los balones aéreos, sino todo lo contrario. Lo que le falta es poner mucha más intensidad a su fútbol.
De esa manera, Rüdiger y Militao podrían jugar en la defensa, porque el brasileño está demostrando que ha regresado de su lesión muscular en buena forma. Pero claro, es atrevido el hecho de probar un cambio táctico de este tipo en el partido contra el Bayern Múnich. Lo lógico sería probarlo en los entrenamientos y en el partido del viernes contra el Girona. Algunos lo ven un poco precipitado, pero como el Real Madrid se está jugando todo, todo es posible.
Está recuperando su nivel
En los últimos partidos, Dean Huijsen está volviendo a mostrar una gran versión. El central español quiere seguir teniendo continuidad, aunque no le importa jugar en el centro del campo si el equipo lo necesita. Sin embargo, él donde siempre se ha sentido más cómodo es jugando en la defensa, aunque haya momentos en los que le gusta avanzar en la conducción e incorporarse a la medular.
Arbeloa debe pensarlo bien
El técnico español no tiene más remedio que evaluar detenidamente qué es lo mejor para el equipo. Lo lógico es que coloque a Camavinga, a pesar de que no está pasando por su mejor momento. Él espera tener esa oportunidad, porque cree que no ha rendido tan mal como para no contar como una de las opciones principales para Arbeloa.
Sin embargo, también es consciente de que necesita dar un paso al frente para demostrar que merece seguir en el Real Madrid. Tiene contrato hasta 2029 y no se está planteando abandonar el club, a pesar de que en la entidad madridista cada vez están más abiertos a esa posibilidad.