El presidente está cada vez más contento con su entrenador, hasta el punto de que, a día de hoy, Florentino estaría encantado de continuar con Arbeloa en sus filas el año que viene a poco que los resultados acompañen. Es un técnico de club, que ha pasado por una buena parte de las categorías inferiores y como jugador ha tenido a algunos de los mejores entrenadores del mundo, por lo que también ha podido aprender mucho.
Está un poco condicionado por los títulos que gane, como les pasa a todos los entrenadores del Real Madrid. Sin embargo, es indudable que está logrando mejorar a la mayoría de futbolistas y su equipo puede pelear por LaLiga y la Champions League. Obviamente, todavía tiene que mejorar en muchas cosas, pero se están dando pasos importantes para que sea un equipo competitivo. Los jugadores están motivados y enchufados, y están viendo que Álvaro Arbeloa es justo con ellos.
Quiere decisiones complicadas
Álvaro Arbeloa quiere sentirse injusto con algunos jugadores que están jugando menos, porque eso significará que estarán trabajando bien y dan un buen rendimiento. «Mi mayor objetivo como entrenador es ser injusto con el máximo de jugadores posible. Me encantaría ver cada jornada el once, mirar a los que se quedan sin jugar y sentir que estoy siendo injusto con todos ellos. Este es mi mayor objetivo, sentir que tengo 25 jugadores y que todos merecen jugar», expresó el técnico tras ganar al Atleti.
Falta el final de la temporada
El Real Madrid está afrontando muy bien estos últimos partidos, jugando bien a fútbol y manteniendo el equipo bastante ordenado. No es casualidad que haya conseguido ganar los 2 partidos al Benfica, los 2 al Manchester City y el derbi madrileño. Están en una tendencia ascendente y ahora llega la parte clave de la temporada, en la que se deciden los títulos. Llega el momento en el que no se puede fallar.

Arbeloa está tranquilo y no está pensando en su continuidad en el equipo. Lo que quiere es sacar el máximo rendimiento posible a sus jugadores. Después ya se verá qué es lo que decide el club, pero él nunca va a ser un hombre, sino todo lo contrario. Es un hombre de club que está viviendo un sueño al sentarse en el banquillo del primer equipo merengue.